Quién soy
Hola, yo soy Nai.
Y sí, wey tengo 40 años.

Me gusta pensar que estoy en una de las etapas más bonitas de mi vida y no en mi crisis de los 40; que ya he vivido lo suficiente para conocerme un poquito mejor, pero que todavía tengo curiosidad por muchísimas cosas. Hay lugares que no conozco, libros que aún no leo, sabores que quiero probar, personas que todavía no llegan a mi vida y versiones de mí que aún no descubro.
Y qué emoción pensar en todo eso.
Soy mexicana, trabajo en marketing y medios, construyo marcas, lidero equipos y me encanta convertir ideas en cosas reales. Me gusta pensar, hacer preguntas, encontrar oportunidades y crear proyectos que sumen.
Soy la mujer que puede pasar horas hablando de un libro, emocionarse hablando de una galleta, buscar un restaurante nuevo para probar el fin de semana o preparar algo rico para comer en casa. La que está aprendiendo a escalar, conocer el mundo, invertir su dinero, construir su patrimonio y tener la libertad de decidir cómo quiere vivir. La que se toma en serio las cosas, pero también está aprendiendo a tomarse más en serio su felicidad.
Me gustan las conversaciones que se alargan, las personas que te enseñan algo sin proponérselo, los lugares que te hacen sentir cosas, las ideas que te cambian la manera de pensar y esos momentos aparentemente pequeños que, por alguna razón, se quedan contigo para siempre.
¿Por qué Nai es Nai?
Porque soy yo. Con mis ideas, mis contradicciones, mis ganas de hacer cosas y mis preguntas sin resolver.
Wey, porque a los 40 he entendido que construir una vida propia es mucho más que tener una buena carrera, pagar tus cuentas, cumplir objetivos o tachar pendientes de una lista. También es descubrir qué te emociona, qué te da paz, qué te hace sentir viva y con quién quieres compartir todo eso.
Es aprender a disfrutar tu propia compañía sin renunciar a las ganas de enamorarte. Es trabajar por tu futuro sin olvidarte de disfrutar el presente. Es cuidar tu dinero porque quieres tener opciones. Es atreverte a empezar algo nuevo, aunque ya tengas experiencia en muchas otras cosas. Es hacer espacio para las aventuras, para las amistades que llegan, para los cambios de opinión y para todo aquello que todavía no sabes que te va a encantar.
Y, sobre todo, es entender que no tienes que tenerlo todo resuelto para disfrutar el camino.
Por eso nació este espacio.
Think · Discover · Explore · Reflect
Un poquito de todo lo que soy
Nai es Nai es un espacio para pensar, descubrir, explorar y reflexionar. Un lugar donde conviven mi lado profesional y mi lado más personal; donde puedo hablar de marketing, libros, dinero, viajes, comida, relaciones, aventuras y todo eso que significa ser mujer e ir construyendo una vida que se sienta tuya.
Aquí quiero compartir los libros que me dejan pensando, los restaurantes a los que volvería mil veces, los lugares que me roban el corazón, las cosas que aprendo sobre dinero, las aventuras que me sacan de la rutina y las preguntas que aparecen cuando crees que ya deberías tener ciertas cosas resueltas.
También quiero contar las historias que normalmente se quedan en una conversación con amigas: las veces que te atreves a algo nuevo, las cosas que no salen como esperabas, las personas que te cambian, las decisiones que te cuestan trabajo y esos pequeños descubrimientos que hacen que te conozcas un poquito más.
No porque tenga todas las respuestas, sino porque me gusta compartir lo que voy encontrando.
Este no es un espacio sobre cómo tener la vida perfecta. Es un espacio sobre cómo construir una vida que te guste de verdad. Con trabajo, amor, dinero, viajes, buenos restaurantes, días extraordinarios y otros bastante normales. Con planes increíbles y placeres sencillos. Con momentos en los que todo hace sentido y otros en los que toca volver a preguntarse qué sigue.
Quiero vivir muchas cosas y acordarme de contarlas. Quiero mirar hacia atrás algún día y pensar: wow, qué bonito todo lo que he vivido, todo lo que me atreví a hacer y todas las personas que fui en el camino.
Si algo de lo que encuentras aquí te inspira a probar algo nuevo, a hacerte una pregunta diferente, a disfrutar más tu propia compañía o simplemente a reservar una mesa en ese restaurante que llevas meses guardando en Instagram, qué maravilla.
Me encantará que nos acompañemos.